martes, 15 de enero de 2013

La Vida

Muchas veces te preguntas que es la vida, y si valdrá la pena prepararse tanto para que después, la parca con un manotazo desdibuje nuestro lienzo de vida y no haya pintor que quiera reconstruirla. Asi es, sin duda, lo que debe ser nuestra vida. Cuando no tiene sitio para nosotros, simplemente nos desecha como una mala cosecha y planta una nueva que la alimente, que pueda mantener su pútrido aliento. Hay gente que no se considera simplemente un rábano del que no se puede sacar mas jugo y lucha por vivir y aferrarse a la tierra, con todas sus fuerzas, sabiendo que lo que aquí tiene es lo más feliz que tiene, lo más bonito, lo que le dio esas fuerzas para seguir. Esta entrada sería de hace dos años, oculta en los borradores para los días que pudiera continuar, aunque cuando no encuentras las fuerzas necesarias para seguir disfrutando de algo que te hace evadirte, ¿porque seguirlo? No es que lo piense, es que muchas veces estuve a punto de irme, irme lejos y que nadie supiera de mí, donde estoy, solamente que sepan que estoy bien. ¿No se podría simplemente, cortar de raíz todo y empezar de nuevo?¿Porque debemos seguir con nuestro árbol cuando sus raíces no son profundas y el tronco empieza a retorcerse y resquebrajarse? Son demasiadas preguntas para que alguien pueda responderlas, y ahora mismo lo único que me apetece es sentarme a llorar, acostarme en cama y no saber nada del mundo

martes, 21 de septiembre de 2010

Un pequeño cambio

Voy a tener una nueva sección, en la cual haré (o intentaré) una serie de críticas grastónomicas acerca de toda comida que pruebe, ya sea de un fast food o restaurante. Mi idea es que cualquier comida puede ser mejor que otra, por mucho que opinen.¿Que tiene de diferente una buena hamburguesa de un pulpo a la brasa? Cada uno tiene su gracia y su sabor...Espero que continúe durante un tiempo y hacer de este mundo algo mejor

jueves, 8 de abril de 2010

Relatos Cortos (y II)

Llueve en el andén, y Marcus se pregunta si lo que está haciendo está bien, sino habrá otra solución mientras sujeta el billete dirección Irún. "No le des más vueltas, sabes que no, da igual por donde lo mires" se respondió. Necesitaba salir de aquella placidez tan ácida, empezar en otro sitio completamente diferente. ¿Que pensarían sus padres, amigos?¿Y sobre todo, que pensaría Clara?
Clara. Ella lo era todo para él desde que la había visto en el quiosco cogiendo el periódico. Le preguntó si podía dejarle 50 cent. que no tenía cambio. Como agradecimiento lo invitó a tomar cafe y empezaron a hablar. Se había licenciado en periodismo ese mismo año y en verano entró como becaria en un periódico estatal y tras acabarse su becaría la contrataron corresponsal en Galicia Sur. "Así que llevo aquí unos días y aun no conozco a nadie" dijo ella. Prometieron hablarse y quedar más a menudo. A Marcus le gustaba hablar con ella, su candidez, su sencillez, los ojos negros que tenía, la manera de tocarse el pelo... Tras casi 6 meses de charlas en cafés, por parques y en sus casas, Marcus decidió invitarla a cenar pero le faltaba el arrojo necesario para pedírselo. Practico delate del espejo que le diría, que haría, como se movería. Cuando quedaron como todos los miércoles en el Café Riosona, no se dijeron nada, casi ni se saludaron. Parecía que había algo que les preocupaba a a ambos. Al mismo tiempo dijeron:"Déjame hablar primero, sino no tendré el valor para decírtelo despues" se miraron durante un segundo..."¿Te gustaría...?" dijo Marcus "...¿cenar conmigo?" acabó Clara.

Marcus no supo que contestar, no se esperaba que ella también quisiera cenar con él.. Quedaron en cenar el viernes en Vilas, un bonito restaurante bastante íntimo. El jueves no pudo dormir. Al día siguiente no hizo más que probarse ropa. se conformó con una americana oscura, camisa blanca, corbata estrecha negra y nos dockers azul marino
Cuando Clara apareció, pensó que estaba viendo un ángel. Vestido azul oscuro, pelo recogido en un moño y tacones tambien azul oscuro que la hacían pasar desde su barbilla hasta casi su altura. Cuando cruzaba la calle un coche casi la atropella. ese suceso le dio mala espina a Marcus, y no se equivocó. Clara lo miró pidiendole perdón y se fue corriendo en dirección contraria.

-¿Qué hace el paciente 2202?- dijo un enfermero novato
-Esperar el tren. O eso dice él. Lo espera mirando por la ventana
-Pero ¿no es el que se viste como si hubiera quedado con alguien con alguien en el comedor?
-Así es- dijo el experimentado celador
-Pero ¿que le pasa entonces?
-Un pobre hombre. Vio morir a su novia delante de el, atropellada por un coche, su cuerpo quedó destrozado. Su mente lo niega, y por eso aun sueña que ella vuelva;o decide dejarlo todo atrás cogiendo el tren. Según él ella se fue y necesita empezar de nuevo. Vamos a tranquilizarlo.
-Marcus-dijo el celador- vamos a cenar
-Estoy esperando el tren¿En que estación estamos?
Buscando un cartel lo leyó y volvió en si: "Hospital psiquiátrico San Jerónimo"

miércoles, 17 de febrero de 2010

Relatos Cortos (y I)

"Dios mío, menudo dolor de cabeza tengo"- dijo Alfredo tras levantarse el domingo-"¿Qué cojones haría yo ayer?"
Lo único que recordaba era meterse e el Orlu a las doce y media; todo borroso a partir de ahí.
Se levantó de cama, fue al baño, se lavó la cara y vio que tenía sangre seca en la mano izquierda ¿se pelearía con alguien?

Daba igual, de él no era y se encontraba bien. Al volver a la habitación para vestirse (¿que hacía desnudo?)allí la vio. En medio de las mantas una chica de unos 22 años, morena, pelo liso y se podría decir que guapa. Alfredo, profesor de 32 años, siempre iba bien afeitado, de cara cuadrada, fuerte, y de ojos azules que destacaban sobre su pelo negro carbón.
Cuando se acercó para quitarle las mantas,le sonó su cara más de lo que desearía. En cuanto el cuerpo de la muchacha quedo sin la protección de la manta, se despertó por efecto del frío de febrero.
"Hola profesor Argüelles" dijo ella. Ya sabía de que le sonaba. Era una de sus alumnas de Psicología Forense. Joder menuda manera de cagarla
"Mira, no se como pude acabar acostándome contigo pero no quiero que nadie se entere de esto, ni que se repita, ni que me lo menciones" "Tranquilo profe, se lo que debo hacer". Desayunaron juntos antes de despedirse y dejar todo tranquilo.

El lunes como siempre llegó media hora tarde para que los alumnos tuvieran tiempo de hablar de sus cosas.
En su mesa, en la hoja de control de profesores tenía escrito: "Lo de la otra noche fue muy especial". No se lo podía creer. Lo borró con el boli y firmó al lado.

"Buenos días, cojan sus apuntes que vamos a empezar. Señor Torres, ya podrá hablarle al señor González lo buena que estaba su última conquista, venga, venga". Fue pasando la mirada y allí estaba mirando con cara de deseo, mientras se rozaba un pecho.
"Como decía el último día, para poder entrar dentro de la mente criminal e importante saber todo lo posible de su pasado para crear un vínculo con él, ya sea con sus familias o amigos. Es importante que se sienta cómodo y no forzarlo a que diga nada". En ese momento se paró y se quedó observando como ella lo miraba, se pasaba la lengua por el el labio superior y se mordía el labio inferior.
"¿Se puede saber que es tan interesante señorita?" "Bueno me preguntaba si eso no valdría para más aspectos de la vida, como intentar conectar con alguien que te gusta" "Es probable, pero eso no es el tema de nuestra clase ni del temario así que si no le importa me gustaría seguir" "El caso es que si tiene que ver" "Perdone,¿que quiere decir?" "Supongamos por un momento que un profesor utilizara todo esto para poder ligar a una persona, ¿sería legal?" "Bueno, legal es, ninguna ley lo prohibe, pero si es punible moralmente, pero de cualquier manera estamos dando la manera de conectar con la mente criminal" "Entonces...¿si una persona mayor de edad utilizara todo esto para acostarse con una menor y, habiéndola dejado fuera de defensas para forzarla?" "En ese caso sí, sería algo denunciable" que mal presentimiento se le vino a la cabeza "Discúlpeme...¿como se llama?"

"Safo Meléndez" Empezó a buscar en la lista y allí estaba...miró la fecha de nacimiento y...¿como pudo pasarle a el? Era una alumna de un instituto haciendo un curso sobre Psicología Forense, para tener una puntuación mayor en la nota de entrada en la Universidad."Bueno señorita Meléndez, después me gustaría hablar con usted" Al acabar la clase, ella se acercó a la mesa. Esperó a que no hubiera nadie en clase, se acercó a ella y le dijo: "¿Qué te traes entre mano?" "Aún nada pero me gustaría tener algo" "Te lo deje muy claro, fue un error, no estaba en mis cabales" "Me parece que esa noche estabas más lúcido que nunca, sino escucha"

Sacó su móvil, buscó un fichero, lo abrió y se escuchaba a los dos en cama "Estás enferma" dijo Alfredo "Una enferma que puede llevarte a la cárcel, porque con las cosas que dices en esta gabración, parece que me obiglaste" Se quedaron mirando. Él la miró con toda la rabia que podía "Bésame, lo deseas" dijo Safo mientras se acercaba. Alfredo la tiró al suelo. "Vete de aquí jodida enferma" Salió dando un portazo mientras se le escuchaba decir "Lo lamentarás"

Al día sguiente lo lamentó "Una alumna denuncia a su profesor de Psicología Forense, A.A.R., de 32 años, por violación y lesiones" (no se para que esconden mi nombre, con los datos que dan cualquiera sabrá quien soy)"Los hechos ocurrieron en la noche del sabado al domingo del pasado fin de semana. A.A.R. convenció a S.M.G., de 17, para darle unos trabajos atrasados, y aprovechandose de su superior fuerza física y el ligero grado de alcoholismo de la víctima, perpretó la violación" "Jodidos periodistas, ya me condenaron antes de tiempo" Tras acabar de leer la noticia, su secretaría entró y le comunicó que el decano quería verle "Lo que faltaba, hágale pasar"

En cuantos los dos tomaron asiento, y tras las típica vanalidades, el decano le dijo "Sabemos que eres un gran profesor, pero esto perjudica seriamente al departamento, a nuestra facultad y a la Universidad en general" "Todo lo que dice esa niñata es mentira" "No estoy aquí para saber tu parte de la historia ni discutir quien tiene razón, para eso están los juzgados. Estoy aquí para pedirte que te tomes un tiempo de vacaciones" "Vacaciones sin pagas claro" El decano asintió "Vamos que me estáis echando, creeis antes a una niñata que a mi"

Los vecinos le retiraron la palabra, se quedó casi sin amigos y los que quedaron, no es que fuera mucho mejor que no tenerlos. En el juicio las pruebas no eran muy fiables, la grabación, prácticamente la única prueba, no demostró nada más que a Alfredo le gustaba un poco el sado. Al final, notandose Safo con el juicio perdido lo confesó todo.

Eso no le valió a nadie, ya lo había juzgado la prensa y la sociedad. Lo echaron de la Universidad, sus pocos amigos no quisieron saber de él y tampoco conseguía ningún trabajo. Un tiempo después, Alfredo apareció en un banco del paseo, mirando hacia la puesta del sol, con sobredosis de barbitúricos, solo, amargado y triste

lunes, 1 de febrero de 2010

Poesias bonitas

Se que mi silencio a mis ávidos lectores les resultaría algo incómodo por no ver la continuación de la historia ni tan siquiera un artículo donde abrir vuestras mentes a otras realidades, y tendréis que seguir esperando ya que para esta ocasión os traigo un par de poemillas. En negrita os pongo una poesía moña y en cursiva otra más subida de tono, por si quereis leer una y no otra. Pues ahi van

Titulo: Mi Guarra
He soñado con bajarte las bragas
y verte sn felpudo
mientras me comes el nabo duro.
Tu coño deshaciendose en cerumen
que por mis manos se escurre

Dame más fruta, puta, dame más fruta
que me pones mas caliente
que la hija del VIcente
esa que te enseña dos tetas como dos carretas

Te subo a la mesa de mi estudio
y allí te doy bien lo tuyo
No se que tienes
que me pone tan caliente
Será tu cara de guarra
Mientras me corro en tu espalda

Tus padres se han ido de casa
no saben que error
con lo que te gusta a t
verme en condón.
No saldremos de tu habitación
hasta que me digas
pollón, pollón
y en tu espalda el semen se te caiga
FIN


Buscando Amor
Porque cada vez que yo te busco
tu huyes de mi
y su te mi el cariño necesitas
yo te lo doy, sin dudarlo
aunque ello signifique
mi muerte
muerte lenta, lenta de mi corazón

Varias veces he dudado
si cogerte el télefono
cuando suena a las diez.
Tu insistencia tocando one bites on the dust
me motiva para decirte
te quiero
Lo intento, pero tu saludo me ininúa
no me lo digas, es mejor dejarlo así

Tu me hablas, me cuentas tu vida
eso me gusta, no me molesta
sin embargo me gustaría
que hablasemo de los dos
algún dí solo tu y yo

La situación cambia
cuandosoy yo el que llama
y tú ni tan siquiera
me cuelgas el teléfono.
Mis mensajes no respondes
y los toques no existen

Búscame en el fin del mundo
No me encontrarás
Tu interés por mi
Tan lejos no llegará
FIN


Y tras esto, solo decir que mireis este video JIZZ IN MY PANTS

miércoles, 10 de junio de 2009

La niña y el vagabundo (2)

Mariana vio que se paraba en la casa de los Fernández ¿los conocería de algo? Tras unos segundos de charla, le cerraron la puerta en las narices. No lo entedió de todo, pero seguramente no lo conocían asi que se preguntó que estaría buscando. La siguiente puerta a la que se acercó era la de los Pérez. También le cerraron la puerta. No entendía nada...¿Que buscaba? Cruzó la calle y ella lo siguió. Se paró en la acera y se tuvo que esconder en el primer seto que vió. Siguió de casa en casa y cruzando la calle.Qué personaje mas raro, pero cada vez le interesaba mas... En una de esas, no se fijó y vio que se le venia un coche encima...

Rodrigo petó en la primera puerta, le parecía una casa bastante modosita, de esas que el marido consigue un ascenso en la empresa y se puede permitir una casa en vez del piso. Os preguntareis porque sabia tanto con solo ver la casa, es fácil, Rodrigo era un buen observador. Se fijó en la placa: Férnandez. Esperaba conseguir algo, familia humilde con dinero...Mala suerte para él cuando apareció la del servicio.
- Perdone, ¿No tendrá algo de comer?
- La señora no está en casa
- Pero solo quiero algo de comer, no le molestaré mucho - dijo Rodrigo
- Que se vaya - y acto seguido le cerró la puerta en las narices
Siguió de puerta en puerta: Vélez, Conretkeita, López, Arrioga, Pereira. Todos se la cerraban. Alguno incluso lo amenazó con llamar a la policía. Sería mejor que se diera prisa, no era bueno que en un barrio nuevo ya lo echaran. Al cruzar la calle se dió cuenta que alguien le seguía, se paró y vio a la niña de antes metiendose en unos arbustos cercanos. Vaya le estaba siguiendo. Cambió de acera varias veces para ver que hacía y ella siempre lo seguía. En una que cruza la calle, miró venir un coche a toda velocidad hacia la niña...¡estaba a punto de atropellarla!

jueves, 4 de junio de 2009

La niña y el vagabudo (1)

Era un dia como tantos otros en los que Mariana se sentía tremendamente aburrida cuado lo vio llegar por la ancha avenida. Se diría que el hombre tenía algún problema de cojera, ya que de vez en cuando se ladeaba hacia un lado. Pronto se daría cuenta de que el problema de cojera no era tal, sino que vio que de dentro de la larga gabardina raíada por el uso sacaba una botella tapada con cartón y se tomaba un trago. No sabía que tenía aquel vagabundo que lo diferenciara del resto, pero Mariana, con sus apenas 7 años, le había llamada tremendamente su atención. ¿Podía ser la mirada perdida, la barba perfectamente arreglada o que a pesar de la borrachera auciante que tenía, un andar garboso? No lo sabía, asi que curiosa como era, se fue junto a invetigar al vagabundo. Cuanto más se acercaba más alto le parecía, tanto como para tener que agacharse en las puertas de su casa, pero no le asustaba, algo le decía que ese hombre no le haría daño.

Rodrigo, como tantos días, se gastaba lo poco que tenía en una botella de vino o de ron, según le fuera el día de bien. Siempre sintió la tentación de vender su gabardina cuando más necesitaba el alcohol, pero era algo que recapacitaba y recordaba porque la tenía. Empezó a caminar hacia el Oeste de la ciudad, una zona residencial que nunca había visitado y no sabia nada de ella. Esperaba conseguir alguna limosna o que lo detuvieran. Había un trayecto en el que no se veía más que aslfato y arena, algo normal para una zona residencial. En cuanto entró por la amplísima avenida, por culpa de la borrachera, se tambaleó un poco y se hizo daño en un pie y nada mejor que otro trago de vino para calmar el dolor y la sed. Su gabardina ya estaba para pocos trotes, pero aun asi aguantaba una botella de vino de dos litros del Eroski. Se tomó un gran trago y en cuanto levantó la vista la vio, apoyada en el alfeizar de la ventana como se fijaba en él para de repente desaparecer. Le daría miedo a esa niña, estaba acostumbrado. Siguió caminando hasta la primera casa, timbró y esperó

Hasta aquí esta primera parte de esta historia

Alro