jueves, 8 de abril de 2010

Relatos Cortos (y II)

Llueve en el andén, y Marcus se pregunta si lo que está haciendo está bien, sino habrá otra solución mientras sujeta el billete dirección Irún. "No le des más vueltas, sabes que no, da igual por donde lo mires" se respondió. Necesitaba salir de aquella placidez tan ácida, empezar en otro sitio completamente diferente. ¿Que pensarían sus padres, amigos?¿Y sobre todo, que pensaría Clara?
Clara. Ella lo era todo para él desde que la había visto en el quiosco cogiendo el periódico. Le preguntó si podía dejarle 50 cent. que no tenía cambio. Como agradecimiento lo invitó a tomar cafe y empezaron a hablar. Se había licenciado en periodismo ese mismo año y en verano entró como becaria en un periódico estatal y tras acabarse su becaría la contrataron corresponsal en Galicia Sur. "Así que llevo aquí unos días y aun no conozco a nadie" dijo ella. Prometieron hablarse y quedar más a menudo. A Marcus le gustaba hablar con ella, su candidez, su sencillez, los ojos negros que tenía, la manera de tocarse el pelo... Tras casi 6 meses de charlas en cafés, por parques y en sus casas, Marcus decidió invitarla a cenar pero le faltaba el arrojo necesario para pedírselo. Practico delate del espejo que le diría, que haría, como se movería. Cuando quedaron como todos los miércoles en el Café Riosona, no se dijeron nada, casi ni se saludaron. Parecía que había algo que les preocupaba a a ambos. Al mismo tiempo dijeron:"Déjame hablar primero, sino no tendré el valor para decírtelo despues" se miraron durante un segundo..."¿Te gustaría...?" dijo Marcus "...¿cenar conmigo?" acabó Clara.

Marcus no supo que contestar, no se esperaba que ella también quisiera cenar con él.. Quedaron en cenar el viernes en Vilas, un bonito restaurante bastante íntimo. El jueves no pudo dormir. Al día siguiente no hizo más que probarse ropa. se conformó con una americana oscura, camisa blanca, corbata estrecha negra y nos dockers azul marino
Cuando Clara apareció, pensó que estaba viendo un ángel. Vestido azul oscuro, pelo recogido en un moño y tacones tambien azul oscuro que la hacían pasar desde su barbilla hasta casi su altura. Cuando cruzaba la calle un coche casi la atropella. ese suceso le dio mala espina a Marcus, y no se equivocó. Clara lo miró pidiendole perdón y se fue corriendo en dirección contraria.

-¿Qué hace el paciente 2202?- dijo un enfermero novato
-Esperar el tren. O eso dice él. Lo espera mirando por la ventana
-Pero ¿no es el que se viste como si hubiera quedado con alguien con alguien en el comedor?
-Así es- dijo el experimentado celador
-Pero ¿que le pasa entonces?
-Un pobre hombre. Vio morir a su novia delante de el, atropellada por un coche, su cuerpo quedó destrozado. Su mente lo niega, y por eso aun sueña que ella vuelva;o decide dejarlo todo atrás cogiendo el tren. Según él ella se fue y necesita empezar de nuevo. Vamos a tranquilizarlo.
-Marcus-dijo el celador- vamos a cenar
-Estoy esperando el tren¿En que estación estamos?
Buscando un cartel lo leyó y volvió en si: "Hospital psiquiátrico San Jerónimo"